7.- El siglo XVIII. Sombras y luces
Los principios de este siglo no pudieron ser perores para la Villa de Miralcazar, alias Cabañas de la Sagra , pues en la guerra de Sucesión Española, entramos en guerra con Portugal, y las tropas que bajan hacia el sur alojan sus soldados en las casas del pueblo, sus caballerías se comen el poco grano que se producía, aparte estaba el comportamiento de la soldadesca. Estos hechos le llevan a decir al cura-teniente de esta Villa en 1.736: “Esta Villa se halló en paraje de despoblarse, a causa de la paga de tributos, utensilios, alojamientos y manutención de soldados…”. La ruina absoluta de esta Villa de Cabañas era evidente. Su población en este año era de 31 vecinos y su economía totalmente paralizada. Nunca la Villa de Cabañas había conocido algo así.
No obstante la sangre no llegó al río, la guerra de Sucesión acabó y con el advenimiento de la dinastía Borbónica a España, con Felipe V, en el trono español, a partir de 1.725 el pueblo de Cabañas empieza a “respirar”. La producción agrícola se normaliza, la economía vuelve a sus cauces y la población vuelve a crecer. En 1.752 el pueblo cuenta ya con 327 habitantes, la población joven del pueblo empieza a crecer, son 78 vecinos y 76 casas habitables y 6 en ruinas.
Se construye una fuente y en el año 1.779 se amplía la iglesia del pueblo, añadiendo a lo anterior la nave Sur, una capilla, una sacristía y un trastero. Después de estas obras, la configuración planimétrica del templo parroquial fue básicamente la Iglesia que hoy conocemos en la actualidad. Este siglo que comienza mal para el pueblo de Cabañas, acaba regular, tirando a bien, pero si lo vemos en su conjunto este antiguo pueblo siguió el curso de la historia y superó no sin grandes dificultades, este duro y tenebroso siglo XVIII.
LA VILLA DE CABAÑAS DE LA SAGRA - APUNTES HISTÓRICOS por Juan Carlos Rojas Martín. (7)